miércoles, julio 04, 2007

"SE ME PERDIO UN ..."



PERSONAJES.-

- Gloria
- Casandra
- Benjamín
- Claudio
ESCENA UNICA Y PERDIDA.-
(peque obris)

Gloria: ¡Cuidado! si el ascensor no se irá, no empuje.

Benjamín: Claro que nunca se irá si usted esta ahí parada

Casandra: Por favor señora suba luego, mire que tengo una reunión muy importante, está en juego mi empleo.

Claudio: En cambio yo preferiría que el ascensor se quedara detenido y así no tener que ir a limpiar los zapatos del mundo (Suben todos y cada cual aprieta el número de su destino)

Gloria: ¡Cuidado! Qué le pasa, ¡pero que falta de respeto mas grande dios mio!

Casandra: ¡Mi dios, mi zapato!, se me perdió un zapato, ¿quien lo tiene? (todos la observan extrañados) no puedo ir a la entrevista sin zapato, no sean malos, ¡entréguemelo!

Benjamín: Señorita yo soy zapatero pero no tengo su zapato

Gloria: Pero que mujer tan distraída, como no se dio cuanta al salir de casa que viene sin su zapato

Casandra: Llegue acá con ambos zapatos, ¡uno de ustedes me lo quito!

Benjamín: Insisto yo arreglo zapatos, no los quito.

Claudio: Y yo insisto en que el ascensor debería quedar detenido, así se solucionan todos los problemas (Ascensor queda detenido sorpresivamente, todos se miran asustados) Chaa… ¿Se quedo detenido?

Gloria: No, no puede ser ¡niño malo! ¿Por qué hiciste eso?

Claudio: Pero si hice nada señora, solo pensé, pero que bueno así me libero de los zapatos.

Casandra: Si tú pensaste en que el ascensor quedará detenido, te pido que pienses que mi zapato aparezca y luego que el ascensor vuelva a andar, ¡dentro de los próximos cinco segundos!

Benjamín: Momento, no desesperen, seguramente que pronto nos sacarán de acá.

Gloria: Claro, pero si yo no llego a tiempo, seguramente la señora del octavo piso no me comprara estos zapatos

Casandra: ¡Yo se los compro!

Gloria: Eee... No creo

Claudio: Vamos véndaselos y dejen de hablar de zapatos ¿ya?

Gloria: Eee... mmm... No creo

Benjamín: Usted tiene zapatos para vender, ella necesita zapatos para su entrevista y yo que soy zapatero considero que esos zapatos serán felices, pues por lo menos ellos tendrán un destino seguro.

Claudio: Toda la razón señor zapatero

Gloria: Eeee mmmm..... ¡Me niego rotundamente!

Casandra: ¡Démelos!

Gloria: No

Casandra: Si

Gloria: No

Casandra: Si, si si

Gloria: No NO No

Casandra: Siiiiiiiiiiiiiiiiiii

Gloria: Noooooooo

Claudio: Ascensor por favor funciona estas mujeres tiraran zapatos de chispas

Benjamín: Yo soy zapatero, pero no veo como solucionar un problema de zapatos, esto me acongoja.

Claudio: Ascensor sí, ascensor no, definitivamente no se soluciona nada, todo siempre subirá y bajará.

Casandra: ¡Zapato si!

Gloria: ¡Zapato no!

Benjamín: ¡Zapatos locos!

Claudio: ¡Loco ascensor, loco ascensor y.... loco aescensor!

Casandra: Loca esta vieja

Gloria: Loca tu abuela

Casandra: ¿Cuál abuela?

Gloria: La loca de abuela

Casandra: ¡Abuela mia no me la toques!

Benjamín: ¡En mi vida he tocado más de 100 zapatos, 100 zapatos !

Claudio: Una vez de cadea 100 probabilidades nos quedamos detenidos en un ascensor

Todos: ¡Queremos salir!
Fin

lunes, abril 09, 2007

Registro de despedida para la ex- pest.


Regresar, pero siempre presta en un nunca olvidar.

Los pasos andan a diestras y siniestra por el pequeño empuje que deliberadamente di, por no caer, o por lo menos por no sumergir cabellos en las rocas del mar.

Lo difícil de capturar las cuncunas pelusas, que siempre atentan a las deseosas manos de quines las siguen en miradas rápidas, es no olvidar la forma en que alguna vez la tuviste entre tus manos, entre tus pies y hasta en el propio estomago.

Regresar, pero siempre presta a terminar ésta historia.


Historia que me deja ausencias llenas de contenidos, respiros, encuentros, habladas, enojos, sonrisas y esperas.


Regreso sin el rostro, por que prefiero dejarlo en el vientre.
Regreso sin manos, por que las que utilizaré, salen desde las sienes y algo del que late.

Regreso para regresar a donde me conocen y cuyas puertas entreabiertas pienso han de quedar.
Regreso dejando y regresare dejando otras historias más.

Ya nos separamos y cuatro años alcanzamos a contar, entre partículas de luces y confusión total…


Cada uno a su tiempo y a su andar, tomando la espada, el oro, el metal, la conciencia, el conocer, y la expresión que en la propia relatividad sabrán obrar y reposar.

Me despido de ustedes pelusas cuncunas que ayer y mañana volarán.

Les quiero en las curvas de los caminos y también en el silencio espacial

Y nunca están demás unas tres mierdas que a cada funcion les quiero dar.





¡Éxito!

Se despide en otro cambio de página… otra “pelusa cuncuna” mas.



Gracias por lo aprendido Fran, Gabita y marquitis

Silvi.