
Regresar, pero siempre presta en un nunca olvidar.
Los pasos andan a diestras y siniestra por el pequeño empuje que deliberadamente di, por no caer, o por lo menos por no sumergir cabellos en las rocas del mar.
Lo difícil de capturar las cuncunas pelusas, que siempre atentan a las deseosas manos de quines las siguen en miradas rápidas, es no olvidar la forma en que alguna vez la tuviste entre tus manos, entre tus pies y hasta en el propio estomago.
Regresar, pero siempre presta a terminar ésta historia.
Historia que me deja ausencias llenas de contenidos, respiros, encuentros, habladas, enojos, sonrisas y esperas.
Regreso sin el rostro, por que prefiero dejarlo en el vientre.
Regreso sin manos, por que las que utilizaré, salen desde las sienes y algo del que late.
Regreso para regresar a donde me conocen y cuyas puertas entreabiertas pienso han de quedar.
Regreso dejando y regresare dejando otras historias más.
Ya nos separamos y cuatro años alcanzamos a contar, entre partículas de luces y confusión total…
Los pasos andan a diestras y siniestra por el pequeño empuje que deliberadamente di, por no caer, o por lo menos por no sumergir cabellos en las rocas del mar.Lo difícil de capturar las cuncunas pelusas, que siempre atentan a las deseosas manos de quines las siguen en miradas rápidas, es no olvidar la forma en que alguna vez la tuviste entre tus manos, entre tus pies y hasta en el propio estomago.
Regresar, pero siempre presta a terminar ésta historia.
Historia que me deja ausencias llenas de contenidos, respiros, encuentros, habladas, enojos, sonrisas y esperas.
Regreso sin el rostro, por que prefiero dejarlo en el vientre.Regreso sin manos, por que las que utilizaré, salen desde las sienes y algo del que late.
Regreso para regresar a donde me conocen y cuyas puertas entreabiertas pienso han de quedar.
Regreso dejando y regresare dejando otras historias más.
Ya nos separamos y cuatro años alcanzamos a contar, entre partículas de luces y confusión total…
Cada uno a su tiempo y a su andar, tomando la espada, el oro, el metal, la conciencia, el conocer, y la expresión que en la propia relatividad sabrán obrar y reposar.
Me despido de ustedes pelusas cuncunas que ayer y mañana volarán.
Les quiero en las curvas de los caminos y también en el silencio espacial
Y nunca están demás unas tres mierdas que a cada funcion les quiero dar.

¡Éxito!
Se despide en otro cambio de página… otra “pelusa cuncuna” mas.
Gracias por lo aprendido Fran, Gabita y marquitis
Silvi.

