

El reducido espacio de un baño es el lugar propicio donde se hacen latentes recuerdos y temas de la existencia humana. Pues cada uno espera el momento de la resolución final, un dictamen esperado por años.
Sin embargo, en el transcurso de la espera van entrelazando diálogos y acciones de disputa y comprensión, generando extraños lazos de cariño, sin saber la decisiva importancia que tiene la existencia del uno para el otro.
“La ley no es para todos, una puerta que estando abierta finalmente se cierra.” (Kafka)
Con respecto a la propuesta estética
La presente propuesta estética, centra sus acentos en cinco ámbitos fundamentales a decir: iluminación, sonoridad, escenografía, imágenes y por sobre todo el cuerpo del actor en toda su unidad. Por tal, se alimenta del lenguaje de otras disciplinas artísticas para transportar la obra dramática a la poesía del espacio.
Es así como cada área de trabajo (dramaturgia, dirección, escenografía, vestuario, maquillaje, sonorización, producción, visual y actuación) accionan para la creación original y exclusiva de los signos que conforman el trabajo teatral.
La relación sonora y actoral tienen una importante carga, puesto que la sonorización será en vivo, esta consiste esencialmente en la “reproducción” de todos los sonidos concernientes al montaje, sonidos que son ejecutados por un músico simultáneamente se desarrolla la acción. Las posibilidades que el trabajo de sonorización en vivo ofrece son muchas; al ser reproducidos en vivo y gatillados únicamente por la acción del actor, permite a estos disponer de los tiempos y las acciones sin la preocupación de que una pista sonora calce sobre el montaje. De esta forma, algunos textos serán reemplazados por sonidos y onomatopeyas dándole un nuevo valor a la palabra y a las acciones producidas en el reducido espacio del baño, el cual, se ira configurando conforme transcurra la obra, guardando así, momentos para la magia y el encanto producida por la escenografía, vestuario, iluminación e imágenes.
Por último, la estética planteada ahonda en la necesidad de fusionar diversos estilos teatrales como lo son el realismo épico y expresionista, los que serán acentuados en determinados momentos para crear poesía tanto en los diálogos como en las imágenes. Apelando así a los sentidos y el razonamiento de los espectadores con respecto a un tema que siempre esta en contingencia a su época histórica: “La justicia” en relación al conflicto del hombre consigo mismo y con el otro.
“El infierno son los otros” (Sartre)
Equipo de Trabajo
Actores:
Ana Morales
Cristian Torres
Boris Idalgo
Iluminación:
Eliseth Bobadilla
Producción y sonorización:
Rodrigo Zepeda
Guión y Dirección
Silvana Avalos.